miércoles, 17 de febrero de 2016

Los medios de comunicación. Su rol en los gobiernos

Tratar de imaginarse un día entero sin estar en contacto con los medios de comunicación parece utópico, en cualquier país del mundo. Diarios, televisión, radios, teléfonos móviles y tantas otras formas de recibir información ya son parte de nuestra vida. Y ello, es percibido por los gobiernos de turno. ¿Son un beneficio o una amenaza para los políticos?

En los gobiernos democráticos, la política se desarrolla estrictamente de dos formas: una, en la relación entre los ciudadanos y los políticos (Estado), y la otra, entre los ciudadanos y los partidos políticos.

Ese desarrollo, se realiza a través de los medios de comunicación, quienes funcionan como intermediarios entre la sociedad y el Estado o la sociedad y los diversos partidos políticos. Claro está, que los medios de comunicación han alcanzado un rol fundamental en la vida política de los países democráticos, convirtiéndose en un beneficio muchas veces para los partidos políticos o gobiernos de turno, y muchas veces en amenaza para ellos.

Por qué decimos entonces que cumplen un rol fundamental en los gobiernos de turno? Porque los medios de comunicación no solo informan a la sociedad, sino que crean opinión, generando en los ciudadanos confianza o malestar respecto ya sea de la forma de gobierno llevada a cabo en ese momento, o de las ideas planteadas por los demás políticos.

Los medios de comunicación como control del Estado

Habiendo realizado una mínima introducción, podemos abordar un tema más central en la relación entre medios de comunicación y Estado.

Como hemos dicho, los medios de comunicación no solo funcionan como informantes y comunicadores de lo que sucede, sino como creadores de opinión en la sociedad, provocando mayor o menor apego a los gobernantes, ya sean del gobierno actual o de la oposición. Y son los medios de comunicación ni más ni menos, los que se han arrogado la función de transmitir la opinión pública, es decir la de los ciudadanos.

Hasta acá, todo pareciera indicar que la relación medios de comunicación - Estado no debería generar mayores conflictos entre ellos, pero no es así. El gran problema, surge cuando los intereses tanto del gobierno como de los medios de comunicación son distintos y la frase: "nosotros representamos al pueblo" es tomada como exclusiva por uno de ellos.
 
Los grupos empresariales y el Estado como contralores de los medios

Desconocer que grandes grupos empresariales controlan importantes medios sería caer en una gran ingenuidad, por cierto con opiniones totalmente contrarias e intereses diametralmente opuestos entre ellos.

Pero el conflicto aparece en dos casos claramente visibles: Uno, cuando un determinado medio de comunicación, tiene intereses opuestos a los gubernamentales. Otro, cuando lo mencionado anteriormente, afecta la independencia del medio de comunicación. ¿Cómo puede suceder ello?

De varias formas. La más común, es a través de los recursos de publicidad oficial de los cuales dependen los medios en mayor o menor medida, y de las concesiones de radios y emisoras de Televisión reguladas por el Estado, en forma directa o a través de leyes.

Entonces, no sólo podemos afirmar que grandes grupos empresariales controlan importantes medios, sino que muchas veces, es el propio Estado el que controla de manera directa o indirecta ciertos medios de comunicación.

La independencia de los medios de comunicación

De la misma forma que se sostiene que cada ciudadano tiene su opinión formada respecto de la política, con todo lo que ello significa, parece imposible considerar la idea de que los medios de comunicación sean totalmente neutrales o imparciales a la hora de tener su propia opinión, es decir que así como cada persona tiene su idea sobre la política (ya sea gobiernos, partidos políticos, etc.) los medios de comunicación también la tienen.

Es entonces, donde el rol de comunicador de ese medio se vuelve superador para él, en cuanto a la manifestación de la información. ¿Qué se quiere decir con ello? Lo básico. Que la información comunicada a la sociedad sea veraz. ¿Por qué parece tan importante algo que se supone que debería ser así? Porque en su función de crear opinión en las personas, los medios de comunicación tienen la “obligación” que ella se base en hechos reales, transmitidos bajo parámetros de objetividad independientemente de la idea política que el comunicador y el medio tenga en ese entonces.

En conclusión, dos son los temas que aparecen como fundamentales en torno a los medios de comunicación. El primero, su simpatía política, directamente relacionada con sus dueños (grupos empresariales) o con el Estado (contralor directo o indirecto). El segundo, directamente relacionado con el anterior, que esa neutralidad afectada, no se materialice en la información comunicada.


https://goo.gl/sCMz96





Enlace México

No hay comentarios:

Publicar un comentario